8.- La fauna en el PNPE

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LA JINETA

 

La jineta  viene de la familia de los vivérridos  son carnívoros   25-30 cm ,  Pesan : 3-4 Kg. Habitan en la sabana y en las zonas áridas  boscosas .

Su manto es de un color gris castaño claro con una cresta muy prominente en la espalda formada por pelos negros de mayor longitud. Su pelo es largo e híspido; las manchas negras no son grandes y tienen a disponerse en líneas transversales. Mantienen siempre la cola en posición horizontal y tensa y ésta presenta unos anillos de color negro que van haciéndose más anchos a medida que finaliza su cola; el hocico es alargado y sus patas son cortas con las uñas retractiles .Viven en solitario o en parejas de hábitos nocturnos y pasa el día en el interior de la madriguera o entre las rocas.

Sofía Torrecilla Gayo   1º D

Chovas piquigualdas

 

Descripción:         

La Chova Piquigualda (Pyrrhocorax graculus) es un ave que tiene el plumaje de color negro, con el pico de color amarillo, las patas de color rojo y los ojos de color  negro es el ave mas montañero que la otra Chova no suele estar en las zonas bajas a no ser que agua mucho mucho frío   o intensas nevadas. Viven en la cordillera Cantábrica y en los pirineos.

Alimentación:

Las chovas piquigualdas se alimentan de insectos, caracoles, babosas, gusanos, y frutos

Canto:

El canto de la Chova Piquigualda es un silbido agudo y penetrante ¡¡tsíuuu!! Que se escucha a distancia. Normalmente lo emite en el  vuelo, pero también desde cualquier precipicio sentado                      

                                                                                      Edison Angulo Ango 1º A

   

CABRA MONTESA. bovidae.

La cabra montesa ha sido una especie que se ha cazado desde los albores de los tiempos primitivos, como lo atestiguan las numerosas escenas de caza de cabras que representan pinturas rupestres.

La cabra montesa es una especie con fuerte dimorfismo sexual, al igual que muchos otros bóvidos. Las hembras miden unos 1,20 metros de largo y otros 60 de altura en la cruz, pesando entre 30 y 45 kilos de peso. Tienen cuernos bastante cortos y se parecen bastante a una cabra doméstica. Los machos, en cambio, pueden llegar a los 148  centímetros de largo y tener una altura de 77 centímetros en la cruz, alcanzando un peso máximo de 110 kilos. Los cuernos de los machos son notablemente gruesos y pueden llegar a ser el triple de largos que los de las hembras. Están más separados entre sí que los cuernos de otras especies del género Capra. Los machos adultos tienen también una cara más alargada y la típica barba de chivo oscura bajo la mandíbula.
Alimentación: fitófaga, come todo tipo de alimentos vegetales y en invierno y época de escasez incluso cortezas y ramas. Muestra gran apetencia por la sal. Normalmente no tienen necesidades de beber agua, bastándole con el de las plantas y el rocío, aun cuando se ha comprobado que tras grandes esfuerzos como huidas, se acercan al agua a abrevar.

Reproducción : A principios del invierno (noviembre-diciembre) en el que tiene lugar duros combates entre los machos  contendientes. El celo dura unos 50 días.                                

 Unos 5 meses, Época de parto: De abril a mayo.

Vanesa Santis Montoya   1º A

Quebrantahuesos

Rebeco

El rebeco, rey de los Picos.

De la fauna presente en los Picos de Europa destaca el rebeco (Rupricapra rupicapra parva). Su presencia en las zonas más elevadas de los macizos resulta tan espectacular como sorprendente es su agilidad en un terreno tan difícil pues es el único que osa aventurarse en Picos hasta sus zonas más altas.

En lugares más accesibles hay una mayor variedad de especies, como el corzo, el jabalí, el zorro o el lobo. También se puede destacar a la nutria, el lirón o la ardilla. Y sobre todo al peculiar urogallo, que aunque su presencia es mayor en la Cordillera Cantábrica, aquí también se puede ver y escuchar su canto.

Entre las más de 100 variedades de aves que se pueden encontrar en el parque natural, destacan las grandes rapaces, como el águila real, el buitre leonado y el quebrantahuesos.

Beatriz  Álvarez  1º A

La riqueza de la fauna de los picos de Europa puede apreciarse en los distintos tipos de bosques que se hallan. Se encuentran en el parque numerosas especies protegidas, propiamente dichas como el urogallo, quebrantahuesos, oso pardo, jabalí, zorro y lobo. Hay especies como la nutria, el lirón o la ardilla que son más difíciles de encontrar, pero esto no quiere decir que no estén presentes, aunque el animal representativo de este parque es el corzo. Suele vivir en las zonas mas elevadas de los macizos lo que resulta espectacular como su agilidad en un terreno tan difícil pues es el único animal que osa aventurarse en picos hasta sus zonas más altas.     

                                                                                             Alejandro Barrero 1ºB

 
       

Corzo

 

lobo aullando

 

(Rupricapra rupicapra parva). Su presencia en las zonas más elevadas de los macizos resulta tan espectacular como sorprendente es su agilidad en un terreno tan difícil pues es el único que osa aventurarse en Picos hasta sus zonas más altas.

En lugares más accesibles hay una mayor variedad de especies, como el corzo, el jabalí, el zorro o el lobo. También se puede destacar a la nutria, el lirón o la ardilla. Y sobre todo al peculiar urogallo, que aunque su presencia es mayor en la Cordillera Cantábrica, aquí también se puede ver y escuchar su canto. La longitud del cuerpo en los ejemplares adultos oscila entre los 110 y los 130 centímetros, a los que hay que añadir los 3 o 4 centímetros aportados por la corta cola. La altura en la cruz es de 70-80 centímetros y el peso varía entre 20 y 30 kilos.

 Los machos son mayores que las hembras, con los colores más oscuros y marcados y la cornamenta de mayor longitud.

Los rebecos españoles entran en celo entre octubre y noviembre, mientras que los centroeuropeos lo hacen en noviembre y las primeras semanas de diciembre.

Carla Fernández Sánchez Iº C

El rebeco es de origen asiático, aunque se encuentra en Europa desde, por lo menos, el pleistoceno medio, hace unos 350.000 años.

 El rebeco asturiano (Rupicapra rupicapra parva) es el animal más representativo de la fauna cinegética de alta montaña. De las 3 especies europeas, esta es la de menor tamaño, no sobrepasando los machos adultos los 35 kg. Vive en toda la cordillera Cantábrica, con especial densidad en la mitad oriental de la región y, sobre todo, en el macizo occidental de los Picos de Europa, principalmente en el recinto del Parque Nacional de Covadonga y en los montes de Aller, Caso, Ponga, Amieva, Cangas de Onís, Piloña y Sobrescobio.l rebeco tiene aspecto de cabra, pero con el cuerpo macizo más airoso. Mide de 1,20 a 1,40 metros de longitud, incluida la cola, teniendo una alzada en la cruz que no supera los 75 cm.

E El peso es muy variable con la edad, el sexo y la época del año, pero 40 kg es un buen peso para un adulto aunque la mayoría de los machos no pasan de los 35 kg. El pelaje es variable, desde el castaño rojizo durante el verano, al pardo negruzco en invierno, época en la que se le espesa y alarga mucho el pelo, especialmente el del espinazo. Esta coloración perdura hasta mayo, incluso en junio es frecuente ver en los montes asturianos rebecos aún con el pelaje oscuro. Su característico morfológica más llamativa son dos bandas negras que cruzan la cara desde la boca, a través de los ojos, hasta las orejas, produciendo gran contraste sobre el color blanco o amarillento de la cabeza.

Los cuernos son cortos, lisos y derechos, excepto las puntas, que están curvadas hacia atrás, durando toda la vida del animal, sin perderlos periódicamente. Van  creciendo con la edad y rara vez sobrepasan los 20 o 23 cm. Las hembras los tienen más delgados y suelen estar mas separados entre sí, por lo que, además de su menor corpulencia, pueden diferenciarse a simple vista de los machos. En el verano vive en zonas de alta montaña, con especial querencia a lugares pedregosos, congregándose en rebaños muy numerosos en los jous  de nuestros Picos de Europa. En invierno desciende a los bosques, huyendo de la nieve, siendo entonces frecuente víctima de los lobos y zorros hambrientos, sobre todo los rebecos jóvenes y los disminuidos físicamente, aunque en conjunto no sufre tanta depredación como el corzo, que es mucho más débil frente a la nieve. Su agilidad para caminar por los riscos más empinados y para correr entre las piedras de los montes asturianos es ya proverbial. Los machos se suelen ver separados de las hembras y las crías formando rebaños. El rebeco pasa todo el día comiendo si el tiempo está nublado, ramoneando los pastos de montaña y mordiendo los brotes, bayas de arbustos y hojas de árboles con el ramaje bajo. Siempre hay algún individuo vigilando mientras el resto del rebaño se alimenta. Se alimenta de hierbas, plantas herbáceas, brotes, hojas y acículas de coníferas, líquenes y musgos. Principalmente de actividad diurna, pasta durante las primeras horas del día y después del mediodía. Muda el pelo dos veces al año. El pelo de verano, que le empieza a salir en mayo, le dura hasta octubre.

Resulta ser muy desconfiado y es dificultoso aproximársele en descubierto. La hembra que dirige el rebaño emite en seguida que nos descubre un silbido característico y persistente por las fosas nasales que pone en pie de carrera a todos los rebecos bajo su dirección. Sin embargo, la abundancia de montañeros y la continua presencia en los montes lo han vuelto un poco más confiado. El celo se desarrolla en noviembre y en diciembre, luchando los machos entre sí, sin que parezca que se den respiro unos a otros para comer, de forma que durante esta época adelgazan extraordinariamente. En el mes de mayo o junio nacen las crías.

El rebeco es una de las piezas más codiciadas de la caza mayor en Asturias.

                                                                                                                                                                 Álvaro Villa 1º B

Jabalí

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