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La jineta viene de la
familia de los vivérridos son
carnívoros 25-30 cm , Pesan :
3-4
Kg. Habitan en la sabana
y en las zonas áridas boscosas
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Su manto es de un
color gris castaño claro con una
cresta muy prominente en la
espalda formada por pelos negros
de mayor longitud. Su pelo es
largo e híspido; las manchas
negras no son grandes y tienen a
disponerse en líneas
transversales. Mantienen siempre
la cola en posición horizontal y
tensa y ésta presenta unos
anillos de color negro que van
haciéndose más anchos a medida
que finaliza su cola; el hocico
es alargado y sus patas son
cortas con las uñas retractiles
.Viven en solitario o en parejas
de
hábitos nocturnos
y pasa el día en el interior de
la madriguera o entre las rocas. |
Sofía Torrecilla Gayo 1º D |
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Descripción:
La Chova
Piquigualda (Pyrrhocorax graculus) es un
ave que tiene el plumaje de color negro, con el
pico de color amarillo, las patas de color rojo
y los ojos de color negro es el ave mas
montañero que la otra Chova no suele estar en
las zonas bajas a no ser que agua mucho mucho
frío o intensas nevadas. Viven en la
cordillera Cantábrica y en los pirineos.
Alimentación:
Las chovas piquigualdas se
alimentan de insectos, caracoles, babosas,
gusanos, y frutos
Canto:
El canto de la
Chova Piquigualda es un silbido agudo y
penetrante ¡¡tsíuuu!! Que se escucha a
distancia. Normalmente lo emite en el vuelo,
pero también desde cualquier precipicio sentado
Edison
Angulo Ango
1º A |
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CABRA
MONTESA.
bovidae.
La cabra montesa ha sido una especie que
se ha cazado desde los albores de los tiempos
primitivos, como lo atestiguan las numerosas escenas de
caza de cabras que representan pinturas rupestres.
La cabra
montesa es una especie con fuerte
dimorfismo sexual,
al igual que muchos otros bóvidos. Las hembras miden
unos 1,20
metros
de largo
y otros 60 de altura en la cruz, pesando entre 30 y 45
kilos
de peso. Tienen cuernos bastante cortos y se parecen
bastante a una cabra doméstica. Los machos, en cambio,
pueden llegar a los 148 centímetros de largo y tener
una altura de 77 centímetros en la cruz, alcanzando un
peso máximo de 110 kilos. Los cuernos de los machos son
notablemente gruesos y pueden llegar a ser el triple de
largos que los de las hembras. Están más separados entre
sí que los cuernos de otras especies del género Capra.
Los machos adultos tienen también una cara más alargada
y la típica barba de chivo oscura bajo la
mandíbula.
Alimentación:
fitófaga, come todo tipo de alimentos
vegetales y en invierno y época de escasez incluso
cortezas y ramas. Muestra gran apetencia por la sal.
Normalmente no tienen necesidades de beber agua,
bastándole con el de las plantas y el rocío, aun cuando
se ha comprobado que tras grandes esfuerzos como huidas,
se acercan al agua a abrevar.
Reproducción
: A principios del invierno (noviembre-diciembre) en el
que tiene lugar duros combates entre los machos
contendientes.
El celo dura unos 50 días.
Unos 5
meses, Época de parto: De abril a mayo.
Vanesa
Santis Montoya 1º A |
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El
rebeco, rey de
los Picos.
De la
fauna presente
en los Picos de Europa destaca el
rebeco (Rupricapra
rupicapra parva). Su presencia en las
zonas más elevadas de los macizos
resulta tan espectacular como
sorprendente es su agilidad en un
terreno tan difícil pues es el único que
osa aventurarse en Picos hasta sus zonas
más altas.
En lugares más
accesibles hay una mayor variedad de
especies, como el
corzo, el
jabalí, el
zorro o el
lobo. También
se puede destacar a la
nutria, el
lirón o la
ardilla. Y
sobre todo al peculiar
urogallo, que
aunque su presencia es mayor en la
Cordillera Cantábrica,
aquí también se puede ver y escuchar su
canto.
Entre las más de
100 variedades de
aves que se
pueden encontrar en el parque natural,
destacan las grandes rapaces, como el
águila real,
el
buitre leonado
y el
quebrantahuesos.
Beatriz Álvarez 1º A |

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La riqueza de la fauna de los
picos de Europa puede apreciarse en los
distintos tipos de bosques que se hallan. Se
encuentran en el parque numerosas especies
protegidas, propiamente dichas como el urogallo,
quebrantahuesos, oso pardo, jabalí, zorro y
lobo. Hay especies como la nutria, el lirón o la
ardilla que son más difíciles de encontrar, pero
esto no quiere decir que no estén presentes,
aunque el animal representativo de este parque
es el corzo. Suele vivir en las zonas mas
elevadas de los macizos lo que resulta
espectacular como su agilidad en un terreno tan
difícil pues es el único animal que osa
aventurarse en picos hasta sus zonas más altas.
Alejandro Barrero 1ºB |
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Corzo
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lobo
aullando |
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(Rupricapra
rupicapra parva). Su presencia en las zonas más
elevadas de los macizos resulta tan espectacular
como sorprendente es su agilidad en un terreno
tan difícil pues es el único que osa aventurarse
en Picos hasta sus zonas más altas.
En
lugares más accesibles hay una mayor variedad de
especies, como el
corzo,
el
jabalí,
el
zorro
o el
lobo.
También
se puede destacar a la
nutria,
el
lirón
o la
ardilla.
Y sobre todo al peculiar
urogallo,
que
aunque su presencia es mayor en la
Cordillera Cantábrica,
aquí también se puede ver y escuchar su canto.
La longitud del cuerpo en los ejemplares adultos
oscila entre los 110 y los 130
centímetros,
a los que hay que añadir los 3 o 4 centímetros
aportados por la corta cola. La altura en la
cruz es de 70-80 centímetros y el peso varía
entre 20 y 30
kilos. |
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Los
machos son mayores que las hembras, con los
colores más oscuros y marcados y la cornamenta
de mayor longitud.
Los
rebecos españoles entran en celo entre
octubre
y
noviembre,
mientras que los centroeuropeos lo hacen en
noviembre y las primeras semanas de
diciembre.
Carla
Fernández Sánchez Iº C |
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El rebeco es de origen asiático, aunque se
encuentra en Europa desde, por lo menos, el
pleistoceno medio, hace unos 350.000 años.
El rebeco asturiano (Rupicapra rupicapra
parva) es el animal más representativo de la
fauna cinegética de alta montaña. De las 3
especies europeas, esta es la de menor tamaño,
no sobrepasando los machos adultos los 35 kg.
Vive en toda la cordillera Cantábrica, con
especial densidad en la mitad oriental de la
región y, sobre todo, en el macizo occidental de
los Picos de Europa, principalmente en el
recinto del Parque Nacional de Covadonga y en
los montes de Aller, Caso, Ponga, Amieva, Cangas
de Onís, Piloña y Sobrescobio.l
rebeco tiene aspecto de cabra, pero con el
cuerpo macizo más airoso. Mide de 1,20 a 1,40
metros de longitud, incluida la cola, teniendo
una alzada en la cruz que no supera los 75 cm. |
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E El peso es muy variable con la edad, el sexo y
la época del año, pero 40 kg es un buen peso
para un adulto aunque la mayoría de los machos
no pasan de los 35 kg. El pelaje es variable,
desde el castaño rojizo durante el verano, al
pardo negruzco en invierno, época en la que se
le espesa y alarga mucho el pelo, especialmente
el del espinazo. Esta coloración perdura hasta
mayo, incluso en junio es frecuente ver en los
montes asturianos rebecos aún con el pelaje
oscuro. Su característico morfológica más
llamativa son dos bandas negras que cruzan la
cara desde la boca, a través de los ojos, hasta
las orejas, produciendo gran contraste sobre el
color blanco o amarillento de la cabeza.
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Los cuernos son cortos,
lisos y derechos, excepto las puntas,
que están curvadas hacia atrás, durando
toda la vida del animal, sin perderlos
periódicamente. Van creciendo con la
edad y rara vez sobrepasan los 20 o 23
cm. Las hembras los tienen más delgados
y suelen estar mas separados entre sí,
por lo que, además de su menor
corpulencia, pueden diferenciarse a
simple vista de los machos. En el verano
vive en zonas de alta montaña, con
especial querencia a lugares pedregosos,
congregándose en rebaños muy numerosos
en los jous de nuestros Picos de
Europa. En invierno desciende a los
bosques, huyendo de la nieve, siendo
entonces frecuente víctima de los lobos
y zorros hambrientos, sobre todo los
rebecos jóvenes y los disminuidos
físicamente, aunque en conjunto no sufre
tanta depredación como el corzo, que es
mucho más débil frente a la nieve. Su
agilidad para caminar por los riscos más
empinados y para correr entre las
piedras de los montes asturianos es ya
proverbial. Los machos se suelen ver
separados de las hembras y las crías
formando rebaños. El rebeco pasa todo el
día comiendo si el tiempo está nublado,
ramoneando los pastos de montaña y
mordiendo los brotes, bayas de arbustos
y hojas de árboles con el ramaje bajo.
Siempre hay algún individuo vigilando
mientras el resto del rebaño se
alimenta.
Se alimenta de hierbas,
plantas herbáceas, brotes, hojas y
acículas de coníferas, líquenes y
musgos. Principalmente de actividad
diurna, pasta durante las primeras horas
del día y después del mediodía. Muda el
pelo dos veces al año. El pelo de
verano, que le empieza a salir en mayo,
le dura hasta octubre. |
Resulta ser muy desconfiado y es dificultoso
aproximársele en descubierto. La hembra que
dirige el rebaño emite en seguida que nos
descubre un silbido característico y persistente
por las fosas nasales que pone en pie de carrera
a todos los rebecos bajo su dirección. Sin
embargo, la abundancia de montañeros y la
continua presencia en los montes lo han vuelto
un poco más confiado. El celo se desarrolla en
noviembre y en diciembre, luchando los machos
entre sí, sin que parezca que se den respiro
unos a otros para comer, de forma que durante
esta época adelgazan extraordinariamente. En el
mes de mayo o junio nacen las crías.
El rebeco es una de las piezas más codiciadas de
la caza mayor en Asturias.
Álvaro Villa 1º B |
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Jabalí |
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