La civilización romana se desarrolló en torno al mar Mediterráneo (Mare Nostrum).
La ciudad de Roma fue la cuna de esta civilización. Situada al lado del río Tíber en el centro de la península Itálica , en un lugar estratégico en el centro del mar Mediterráneo.
La formación del imperio romano fue un proceso largo. Ente el 500 y el 250 a.C. , Roma fue conquistando todos los territorios de la península Itálica. para a continuación iniciar su expansión por todo el Mediterráneo. Ente los s. I y II el imperio consigue su máxima extensión.
En este inmenso territorio se mezclaron pueblos muy diferentes, sometidos a la autoridad romana. En algunos casos se firmaron pactos con distintos grados de autonomía para el gobierno local, pero siempre bajo control romano. Los pueblos que se resistieron a este domino, fueron vencidos y considerados como esclavos.
Los romanos extendieron por todos sus dominios su lengua (el latín), sus leyes(el derecho romano) y su forma de vida. El imperio para su mejor gobierno fue dividido en provincias, cada una bajo la autoridad de un gobernador.


